27 sept 2020

NUESTROS CHOZOS TRADICIONALES RECONVERTIDOS EN PUESTOS CINEGÉTICOS DE TIRADOR

 

Los chozos, cubos o cubillos son unas construcciones de piedra que han servido tradicionalmente de refugio a los pastores en sus largas jornadas de pastoreo por el campo y la montaña. En La Mancha y en otros lugares de nuestro país, es fácil ver salpicados por el paisaje construcciones tradicionales de este tipo, edificaciones que forman parte de la etnología de nuestros pueblos; en definitiva, son una parte importante de nuestra cultura e historia.

En Albendea podemos ver un ejemplar de construcciones de este tipo junto al Llano de San Marcos, a unos dos centenares de metros de la antigua escombrera, edificio emplazado donde la tierra se quiebra y mira al Noroeste, hacia el valle del río San Juan y las casas de Albendea, que situadas sobre un altillo del terreno se atisban en lontananza. Pero en este caso, esta construcción de piedra y tierra no fue un refugio de pastores, que también pudo ser usado por estos profesionales del pastoreo y demás gente que, buscándose la vida en el campo, andaba todo el día de aquí para allá, sino un chozo guardaviñas, refugio contra las inclemencias del tiempo del guarda que cuidaba las viñas que se cultivaban en el llano, cuando ya los frutos de éstas habían madurado y estaban preparados para su recolección.

Se trata de una construcción de planta circular, de aspecto cónico, cubierta con una falsa cúpula, sin ningún tipo de ornamentación ni comodidad para quien se refugiase en él, construido con piedras toscas del terreno, unidas con argamasa de barro y yeso o cal. La puerta está situada al mediodía, de manera que su morador no sufriese los embates del viento frío del Norte, con una A grabada en la clave que cierra el tosco arco de la entrada, cuyo significado desconocemos.

Antiguamente en la mayoría de los viñedos de nuestro país los guardas de campo guardaban las vides para evitar robos cuando el fruto estaba a punto para su recogida. Vigilaban desde un altillo del terreno, que era donde se emplazaba el chozo, no sólo que la gente no entrase en los viñedos a robar la uva, sino también los ganados, que podían destrozar en un santiamén la cosecha de uvas de todo un año. Incluso tenían que espantar con gritos y aspavientos las bandadas de aves para que no se comiesen los preciados frutos del viñedo. Estos guardas eran contratados por los ayuntamientos, las hermandades de labradores, donde las había, o por los propios agricultores. No se solía perseguir el robo de racimos, siempre que la viña fuera abundante y escaso el número de demandantes furtivos de uva.

Cada guarda atendía la vigilancia de las tierras incluidas en su zona y disponía de estos pequeños chozos para refugiarse, descansar, comer e incluso dormir si fuera necesario. Había guardas que llevaban carabinas y disparaban cartuchos de sal o incluso podían poner multas por las infracciones cometidas, que podían oscilar entre las tres y catorce pesetas. Estos chozos de guardería empezaron a ser abundantes en el siglo XIX, aunque se tiene constancia de su existencia en nuestro país desde el siglo XVI.

Desconocemos cuándo se construyó este chozo de guardaviñas del Llano de San Marcos, aunque imaginamos que en la segunda mitad del siglo XIX o principios del XX. Hoy por desgracia se ha destruido en parte, extrayendo de él algunas piedras de su pared para hacerle un gran agujero y reconvertirlo en puesto de tirador cinegético para abatir desde su interior las piezas de caza que se pongan a tiro de la escopeta. Es una pena que no se conserve en su estado original, pues forma parte de la etnología de nuestro pueblo; es sin duda un documento de piedra vivo de nuestra historia y cultura, que sería obligado conservar en su estado original, recomponiendo aquello que se destruyó sin ningún respeto a lo que hicieron nuestros mayores y que bien merece la pena conservar.

En la zona de Cerralbo, mirando hacia el Noreste desde San Marcos, si seguimos el camino que conduce al valle del Guadiela y al Cuarto de la Mora, podemos encontrar otros dos chozos. El primero de ellos aparece sobre una eminencia del terreno, con su techumbre derruida, construido como el del Llano de San Marcos pero de mayores proporciones, usado posiblemente como refugio de pastores, pues aledaño a él aparecen los restos de un antiguo aprisco o redil de ganado, en el que bien pudiera el pastor guardar las ovejas mientras descansaba en el chozo.

Por debajo de este chozo queda otra construcción de este tipo, que en este caso conocemos, por los testimonios orales tomados a algunas personas mayores de Albendea, que servía de refugio al guarda que también vigilaba el viñedo que allí se había plantado. En este chozo, al igual que el del Llano de San Marcos, se ha destruido parte de su pared y también ha sido reconvertido como pozo de tirador, lo que es otro agravio y ataque a nuestra cultura y a la historia y gentes de nuestro pueblo. Pero para más inri, para preservarlo del tiempo, se ha enfoscado toda la construcción de cemento, cambiando por completo su aspecto externo y la obra original y poniéndolo de ejemplo de lo que no debe hacer jamás la barbarie humana.

Todos estos chozos son construcciones de un enorme valor etnológico y humano, que forman parte de nuestra historia y cultura. Son documentos vivos de piedra que nos hablan de una manera de vivir y de trabajar de las gentes antiguas de Albendea, una forma de sobrevivir de aquellos que nos precedieron, que a su vez fueron y son el origen y fundamento de lo que somos ahora nosotros. Por ello estamos obligados, tanto las instituciones públicas, como los propietarios y vecinos de Albendea, a instar su conservación y a recuperar su estado original, pues fueron una muestra de nuestro pasado y son una huella patente de nuestro origen presente. Esta arquitectura no monumental en el sentido más clásico de su adjetivo, como pueden ser las grandes catedrales, representa el trabajo, la lucha y el esfuerzo de unas gentes antiguas que intentaron sobrevivir en unas tierras alcarreñas que no siempre fueron feraces y fáciles para sus habitantes, pero que con ahínco y tesón consiguieron crear un modo de vida tradicional en Albendea, que no por arcaico haya de poner en olvido.

CHOZO DEL LLANO DE SAN MARCOS

PARTE POSTERIOR DESTRUIDA DEL CHOZO DEL LLANO DE SAN MARCOS

ARCO DE ENTRADA DEL CHOZO DEL LLANO DE SAN MARCOS CON UNA A EN LA CLAVE

DETALLE DE LA MAMPOSTERIA DEL CHOZO DEL LLANO DE SAN MARCOS

FOTOGRAFÍA DEL TECHO DESDE EL INTERIOR DEL CHOZO DEL LLANO DE SAN MARCOS
CHOZO DE PASTORES DE CERRALBO

EL CHOZO DE CERRALBO MOSTRANDO SU MAL ESTADO CON AMENAZA DE DERRUMBE
CHOZO GUARDAVIÑAS DE CERRALBO

CHOZO DE CERRALBO CON SU PARED DESTRUIDA

POZO GUARDAVIÑAS DE CERRALBO Y EL CUARTO LA MORA

 
ENTRADA DEL CHOZO GUARDAVIÑAS DE CERRALBO
CUARTO DE LA MORA, CON RESTOS DE HABITACIÓN HUMANA

 




 

31 ago 2020

ASOCIACIÓN DE MAYORES DE ALBENDEA SAN ANTONIO DE PADUA

 

ASOCIACIÓN DE MAYORES DE ALBENDEA SAN ANTONIO DE PADUA

Al amparo de lo dispuesto en el artículo 22 de la Constitución española, que reconoce el derecho de asociación como artículo fundamental en nuestro país, en el año 1994 se creó la Asociación de Jubilados y Pensionistas San Antonio de Padua de Albendea. Fueron socios fundadores y formaron parte de la primera junta directiva Julio Viana, Juan Bautista Pérez,  Paulino arribas, Valentín Fernández, Victorino Pérez, Miguel Albendea y Algimiro Albendea. Se dotó a la asociación de unos estatutos, depositados junto a su acta fundacional en el Registro de Asociaciones de Castilla-La Mancha, y se designó como domicilio social, tras acordarlo con el Ayuntamiento, el Centro Social Polivalente, situado en la Plaza de España número 1, donde la asociación dispone de un pequeño local de reuniones, de juegos de naipes, dominó, etc.

La asociación nacía así con personalidad jurídica propia, por supuesto sin ningún ánimo de lucro, con unos fines que están reconocidos en el artículo 3 de sus estatutos, que son los siguientes: promover la participación de las personas mayores del municipio, tanto en la vida social como política y económica del pueblo, promoviendo y apoyando aquellas medidas que sean necesarias para su integración en la vida social y política del municipio, fomentar las actividades lúdico-educativas para que estas personas mayores mantengan sus relaciones sociales y mejorar su calidad de vida, facilitando el conocimiento de otros lugares y culturas. Asimismo la asociación tiene entre sus objetivos la colaboración con otras asociaciones entidades o instituciones, cuyos fines sean análogos a la misma, con el fin de alcanzarlos conjuntamente.

Para el cumplimiento de estos fines, la asociación realiza periódicamente cursos de formación, talleres y otro tipo de actividades educativas, charlas, coloquios, conferencias, encuentros y jornadas de trabajo. Asimismo entran en sus planes la organización de actividades de ocio y tiempo libre y viajes culturales para conocer otros lugares. También se ha conseguido llevar al pueblo un servicio de podología y otro de peluquería que prestan sus servicios ocasionales en el pueblo, facilitados por la Unión Democrática de Pensionistas, una unión de asociaciones de personas mayores a nivel nacional, dentro de la Federación Territorial de Cuenca, a la que está adscrita la Asociación San Antonio de Padua.

En cuanto a los órganos de representación, los estatutos citan que la asociación se gestiona por una junta directiva, en la que hay un presidente, un vicepresidente un secretario, un tesorero y varios vocales, según se considere su necesidad. La actual presidenta de la asociación es María Jesús Calvo González, con Valentín Casero Canales de secretario y María Crespo Martínez de tesorera, aunque no se ha nombrado al vicepresidente. Son vocales de la junta Jesús García Pérez,  José Ortega Calvo, Ángel Córdoba Pérez, Soledad Ballesteros y Lucio Llandres López.

No quisiéramos dejar de nombrar a la anterior directiva, presidida por Luis González, con Jesús Calvo como secretario, María Crespo de tesorera y los vocales Fidel Moreno, Lucio Llandres, Soledad Ballesteros, Ángel Córdoba y Benito de la Fuente, que cesaron en sus cargos hace poco más de un año, personas que durante el tiempo en que ejercieron sus cargos realizaron una importante labor social, tanto para la asociación como para la misma población. Gente muy activa y enamorada de su tierra, Albendea, durante ese periodo se fomentaron y organizaron numerosas actividades sociales, comidas y cenas anuales de socios y familias, viajes por toda nuestra geografía y participaron activamente en la organización de las fiestas patronales de la población, promoviendo el espíritu de encuentro, participación y asociación entre los asociados y el resto de vecinos del pueblo.

Todos los cargos de la junta son nombrados y separados por la asamblea general extraordinaria. Son funciones de la junta directiva dirigir las actividades organizadas por la asociación, la llevanza de la gestión económica y administrativa, así como la ejecución de los contratos y actos jurídicos que se considere oportunos. Son también obligaciones y atribuciones de la junta ejecutar los acuerdos de la asamblea general, someter a la aprobación de ésta los balances y cuentas anuales y resolver sobre la admisión de nuevos socios. Asimismo designa los socios delegados que participen en actividades relacionadas con la asociación y llevará a cabo cualquier otra actividad o función que no sea competencia de la asamblea general de socios.

El presidente, en este caso la presidenta, y en su caso el vicepresidente de ser nombrado y sustituya al presidente, representa a la asociación y convoca y preside las sesiones que celebre la junta directiva, dirigiendo sus deliberaciones. Otras funciones del presidente son convocar las sesiones de la asamblea general, ordenar los pagos por las obligaciones contraídas por la asociación y autorizar con su forma los documentos, actas y correspondencia. También ha de adoptar cualquier medida urgente que considere oportuna para el buen funcionamiento de la asociación o que sea necesaria para el desarrollo de las actividades programadas, sin perjuicio de dar cuenta posteriormente a la junta directiva.

El secretario es el responsable de ejecutar los trabajos administrativos de la asociación, controlando y custodiando tanto los libros y ficheros de los asociados como el resto de documentos de la misma. También es el encargado de la comunicación de la convocatoria de la junta directiva a sus miembros y de la asamblea al resto de asociados y los acuerdos que se hayan adoptado. Por último presentará las cuentas anuales y cumplirá con aquellas obligaciones documentales que estén contemplados en la normativa vigente.

En cuanto al tesorero recaudará y custodiará los fondos de la asociación, dando cumplimiento a las órdenes de pago ordenadas por el presidente. Finalmente los vocales llevarán a cabo aquellas actividades propias encomendadas en su nombramiento, así como las que nazcan de las delegaciones atribuidas por la junta directiva y de su participación en las comisiones de trabajo que se creen.

La asamblea general es el órgano supremo de gobierno de la asociación y está formada por todos los asociados. Será convocada una vez al año en sesión ordinaria y en aquellas sesiones extraordinarias que se considere oportuno por la Junta Directiva, se contemple en los estatutos o lo solicite una décima parte de los asociados. Entre los cometidos de la asamblea general están los de nombrar y separar a los miembros de la junta directiva, adoptar acuerdos relacionados con la constitución de federaciones de asociaciones o de integración en las ya constituidas, la disposición o enajenación de bienes, la modificación de los estatutos o la expulsión de socios. Otras funciones de la asamblea son la de aprobar si procediere la gestión de la junta directiva, así como las cuentas anuales, aprobar o rechazar las actividades previstas y fijar la cuotas ordinarias o extraordinarias.

En cuanto a los socios, los estatutos distinguen entre socios fundadores, que son los que constituyeron la asociación, y socios numerarios, que son aquellos que ingresaron una vez constituida. Pueden ser socios todas aquellas personas que tengan algún interés en el desarrollo de los fines de la asociación, sin más obligación que compartir sus fines y colaborar para conseguir alcanzarlos, abonar las cuotas anuales que se fijen, cumplir con los estatutos y acuerdos válidos de los órganos de gobierno y representación y, en su caso, desempeñar las obligaciones inherentes al cargo que ocupen.

Los socios tendrán derecho a participar en las actividades que organice la asociación, a disfrutar de las ventajas y beneficios que ésta pueda obtener, a participar en las asambleas con voz y voto, a ser electores y elegibles para los cargos directivos, a ser informados de todo aquello que atañe a la asociación, a impugnar los acuerdos de los órganos que  estime contrarios a derecho y a ser oídos antes de que se tome ninguna medida disciplinaria contra ellos.

Hoy día la asociación cuenta con 70 socios jubilados y 40 socios jóvenes, que son aquellos que sin ser socios de pleno derecho pagan una cuota inicial de nueve euros para poder hacer uso de las instalaciones como el  resto de los socios. Estos socios jóvenes alcanzan el pleno derecho de los socios cuando llegan a la edad de jubilación, sin necesidad de pagar la cuota inicial de ingreso, aunque sí la cuota anual que es de ocho euros.

Para el desarrollo de sus fines, aparte de las subvenciones públicas que pudiera recibir, la asociación cuenta como recursos económicos con esta cuota inicial y la anual de sus socios, así como cualquier otro recurso que pudiera obtenerse de manera lícita. El patrimonio de la asociación, aparte del dinero acumulado por las cuotas de los socios, está formado por de algunos electrodomésticos, menaje de cocina, mesas, sillas, etc.), más el dinero acumulado en la cuenta corriente del banco.

Durante el año 2020, debido a la pandemia de COVID-19 que sufrimos, y que parece no tener fin en el momento de escribir estas líneas, se han restringido las actividades de la asociación para evitar contagios entre sus asociados. Sin embargo, recientemente la asociación organizó un acto en el pueblo en el que la presidenta, María Jesús Calvo, entregó a los más jóvenes un diploma por su buen comportamiento durante el confinamiento en el periodo que duró el estado de alarma decretado por nuestro Gobierno y una bolsa de chucherías, en la que ha colaborado la Bollería Artesana de Miguel. Se muestra así la implicación absoluta de la asociación con los más jóvenes de Albendea y su intención de seguir trabajando para el pueblo y sus vecinos, a pesar de los oscuros momentos de pandemia que vive nuestro país.

Hay que añadir asimismo durante el año en curso la producción de un video muy emotivo a cargo de la asociación, editado por Carolina Martínez y María Jesús Calvo, narrado con algunos versos de Jesús Calvo, con diversas fotografías del pueblo, de varios autores, así como sobre diferentes eventos organizados por la asociación, en las que se evoca, en algunos casos, a aquellas personas que fueron miembros de la misma y ya nos dejaron. También durante 2020 se han elaborado unos imanes con imágenes emblemáticas de Albendea y con el nombre de la asociación junto a la imagen del santo, San Antonio de Padua, que le da nombre.

 

 

ASAMBLEA ANUAL


 ASAMBLEA ANUAL


PANCARTA DE LA ASOCIACIÓN


PREPARANDO LA CALDERETA PARA LA CENA ANUAL EN EL PARQUE DE LA CAÑADA


CENA ANUAL EN LA PLAZA DE ESPAÑA

GANADOR DEL SORTEO DEL JAMÓN EN LA CENA ANUAL






ENTREGA DE UN OBSEQUIO A GEMA OCAÑA POR SU COLABORACIÓN CON LA ASOCIACIÓN


ACTUACIÓN DEL MAGO DURANTE LA CENA ANUAL


COLABORACIÓN DE LA ASOCIACIÓN DURANTE LAS FIESTAS PATRONALES

MIEMBROS DE DIFERENTES JUNTAS DIRECTIVAS
EL ANTERIOR PRESIDENTE LUIS GONZÁLEZ Y LA ACTUAL PRESIDENTA MARÍA JESÚS CALVO


 ENTREGA DE DIPLOMA Y CHUCERÍAS A LOS PEQUEÑOS EN JULIO DE 2020


DURANTE UNA EXCURSIÓN DE LA ASOCIACIÓN





3 nov 2019

LA ASOCIACIÓN DE JÓVENES DE ALBENDEA CELEBRÓ LA FIESTA DE HALOWEN


El pasado viernes día 1 de noviembre la Asociación de Jóvenes de Albendea celebró la fiesta de Hallowen con una numerosa participación entre los vecinos del pueblo. A las 17:00 horas se llevó a cabo un taller de calabazas en el Centro Social, en los que fueron los más pequeños quienes pusieron más interés en aprender a realizar uno de los símbolos más significativos de esta fiesta. A continuación se realizó un desfile del terror por las calles del pueblo, en el que participaron todos aquellos que se disfrazaron para el evento. Finalmente se ofreció una chocolatada a los asistentes que puso fin a las actividades.
Halloween es una fiesta de origen pagano que se celebra la noche del 31 de octubre, víspera del Día de Todos los Santos, y que tiene sus raíces en el antiguo festival celta conocido como 'Samhain', que significa fin del verano. Se celebraba al finalizar la temporada de cosechas en Irlanda para dar comienzo al año nuevo celta. Durante esa noche se creía que los espíritus de los difuntos caminaban entre los vivos, realizando fiestas y ritos sagrados que incluían la comunicación con los muertos. Los sacerdotes Druidas iban de casa en casa demandando todo tipo de comidas extrañas para su propio consumo y para ofrecerla después en el festival de la muerte. Si la gente se negaba a sus demandas lanzaban una maldición demoníaca y se creíaque por ella alguien de esa familia moría en transcurso del año.
La palabra “Halloween” se empezó a usar en el siglo XVI y su origen es "All Hallow’s Eve" (víspera de Todos los Santos). Desde Irlanda esta tradición pasó al Reino Unido, trasladándose en el siglo XIX a Estados Unidos, Canadá y América Latina. En Halloween se emplean muchos símbolos con diferentes significados, los principales las calabazas de expresión malévola con una lumbre en su interior, pero también las brujas, los gatos negros, los fantasmas, las calaveras y los disfraces. Además, se tiende a emplear una decoración tenebrosa con velas, telas de arañas, murciélagos, búhos y espantapájaros, con el fin de repeler a los espíritus malignos que durante estas fechas se cree que visitan el mundo de los vivos.
En los años setenta del pasado siglo la televisión y sobre todo el cine popularizaron la fiesta, que finalmente se ha extendido por todo el mundo, y también, por supuesto en nuestro país, en particular entre los más jóvenes. Ese día los más pequeños salen a pedir dulces o dinero disfrazados de fantasmas y superhéroes, con la famosa frase de “truco o trato” y los adultos se aventuran en excéntricas fiestas en la que ir disfrazado es una obligación.
La Iglesia católica es contraria a esta celebración, máxime coincidiendo con víspera de la fiesta de Todos los Santos en el mundo cristiano, pues la considera relacionada con creencias falsas sobre los muertos y los espíritus malvados o demonios. También se considera asociada a las prácticas de hechicerías, sortilegios y adivinaciones, a la invocación a los muertos y a los rituales satánicos, lo cual es claramente condenado en la Biblia: “Nadie entre los tuyos deberá [...] servir de médium espiritista o consultar a los muertos” (Deuteronomio 18:​10-12). Incluso distintas diócesis españolas dirigen cartas a sus feligreses animándoles a celebrar el 31 de octubre la fiesta de Holywins, con disfraces de santos, vírgenes y religiosos, frente a esta cada vez más popular fiesta de Halloween.
Pero sea de una u otra manera, cada vez son más los que celebran esta tradición con total inocencia, sin ninguna intención de invocar a seres malignos u ofender a la Iglesia católica. Simplemente como una excusa para pasar unos momentos divertidos, reunirse con los amigos y celebrar al día siguiente con sus familias, sin ningún tipo de remordimiento, el día de todos los Santos, en el que se acude a los cementerios a recordar y homenajear la memoria de nuestros seres más queridos ya fallecidos.















INVESTIDURA TEMPLARIA EN ALBENDEA

  INVESTIDURA TEMPLARIA EN ALBENDEA El pasado fin de semana los templarios hicieron su ceremonia pública en Albendea. Y es que todos l...