Rafael García (derecha) junto al Grupo Caramelo.
Por este motivo, María Victoria Pérez, su esposa, y sus hijos Juanjo y Lorena, con la colaboración de algunos amigos, se encargaron de preparar esta fiesta, tomando todas las precauciones para que su marido y padre no se enterase. La comida se celebró en el Centro Social Polivalente de Albendea, que estuvo repleto de familiares, amigos y antiguos compañeros de trabajo, que consistió en diferentes entrantes, caldereta de aguja de cerdo con tomate y de postre flan con galletas. Tras la comida actuó el grupo flamenco Caramelo, que amenizó con sus canciones el resto de la tarde y animó a la gente a bailar.
Placa conmemorativa del día de la jubilación de Rafael García.
La familia y amigos que participaron en el homenaje le regalaron una emotiva placa, así como otros regalos, de los que queremos destacar un viaje por diferentes países de Europa. En la placa los asistentes le deseaban una feliz jubilación, citando algunas de las virtudes y vocaciones que Rafael ha mostrado a lo largo de su vida, como la de apagar fuegos, limpiar montes y sembrar vidas.
Familiares y amigos que participaron en la fiesta de jubilación de Rafa.
Rafael García Bueno se jubiló el pasado 20 de enero, cuando contaba con 66 años y cuatro meses de edad. Trabajaba con la empresa pública GEACAM (Empresa Pública de Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha), con la que había empezado a trabajar en 2006, primero como especialista conductor de la patrulla móvil y luego como conductor de autobomba en Alcantud. Antes, en 2006, había trabajado con la empresa Tragsa.
Con algunos amigos en la fiesta de jubilación.
Pero la vida laboral de Rafael García había empezado a los trece años, tras morir su padre Pedro José, por lo que no tuvo más remedio que ponerse a trabajar para colaborar en el sustento básico de la familia, tanto en los trabajos del campo como en la granja porcina familiar. Con dieciocho años Rafael decidió irse voluntario al Ejército, cumpliendo su servicio militar en el Parque de Artillería de Madrid. Una vez finalizada la mili siguió trabajando en el campo, aunque durante el verano también trabajaba con la empresa Tragsa haciendo caminos de las concesiones parcelarias, así como en el ya desaparecido vivero del Monte Ardal, con una maquina estática para colocar los planteles. Posteriormente consigue una plaza interina como conductor en la Delegación de Agricultura y Medioambiente.
Con su esposa María Victoria el día de la celebración de la jubilación.
En 1988 contrae matrimonio con María Victoria Pérez Bueno, con la que tiene dos hijos, Juan José y Lorena. Desde aquel año se dedica a trabajar para su esposa y sus futuros hijos, pero sin olvidar la valiosa ayuda que prestó al matrimonio Juan Bautista Pérez, el padre de Mariví, que es como todos conocemos cariñosamente a María Victoria. Rafael García es también Juez de Paz, cargo al que accede tras sustituir a su suegro y que seguirá ejerciendo mientras el Ayuntamiento siga confiando en él. También seguirá colaborando en la agricultura con su mujer, hasta que ésta se jubile. Igualmente continuará practicando la caza, una de sus grandes aficiones, y colaborando con el Ayuntamiento, como ha hecho desde hace años, en todo lo que sea necesario.
Rafael García con su perro Jacob, ya fallecido, en un cartel de la Ruta de la Lana de Albendea
No olvidamos el trabajo de Rafael García en la recuperación de espacios emblemáticos del término de Albendea, como el Camino Viejo de Valdeolivas, la Fuente del Reato y la Fuente del Barranco de Malnombre. Rafael ama su pueblo, nunca tuvo la idea de abandonarlo, como hicieron otros, quiere lo mejor para Albendea y sabe que mantener o recuperar cualquier espacio emblemático, como estas fuentes y este camino de Valdeolivas, es muy importante para un pueblo pequeño como es Albendea, pues forman parte de su historia y de la historia de sus gentes. Asimismo colabora con el Ayuntamiento en mantener las instalaciones municipales, en la plantación de flores para embellecer las calles, en la restauración de cartelería o en cualquier cosa que se le pida. Todo ello de manera altruista y siempre sin esperar nada a cambio.
Rafael, tras regresar del servicio militar, llegó a pensar en marchar a trabajar a Cuenca en un puesto de tractorista de la Diputación Provincial, trabajo que sin duda hubiera conseguido, pues sabía manejar el tractor desde muy temprana edad. Pero pronto tuvo que desechar esta idea por circunstancias familiares y porque él quería seguir viviendo en Albendea, su pueblo.
No queremos olvidar su colaboración con la Ruta de la Lana de Albendea, un evento cultural y senderista que vio la luz en octubre de 2011. Desde ese mismo año, Rafael García se comprometió con el proyecto, reconociendo caminos o guiando a los senderistas por lugares que conocía como nadie. Hoy sigue colaborando con la organización de esta actividad, que gracias a gente como él se puede llevar a cabo en Albendea, cada año con un mayor número de participantes.
Juanjo García pronunciando unas palabras dedicadas a su padre.
En la fiesta de jubilación, su hijo Juan José dedicó a su padre unas emotivas palabras. Queremos dejar íntegras estas palabras en este Noticiario dedicado a Rafael García, por lo que las ponemos a continuación.
PALABRAS DE JUAN JOSÉ GARCÍA PÉREZ DEDICADAS A SU PADRE
Hoy es un día muy especial.
No todos los días se puede celebrar una vida entera de trabajo, esfuerzo y dedicación… y mucho menos como la tuya.
Porque si hay algo que define tu vida, es que nunca has parado.
Has pasado por muchos caminos, y nunca mejor dicho. Desde aquellos años en Sarrion, con el rulo en las carreteras, dejando huella en cada kilómetro… pasando por Tragsa, con las concentraciones, siempre al pie del cañón… después como conductor en la Delegación de Agricultura, recorriendo pueblos y ayudando a quien lo necesitara… y finalmente en GEACAM, donde has pasado la mayor parte de tu vida laboral y donde has dejado también una parte de ti.
Pero lo más impresionante es que todo eso no era lo único.
Porque al mismo tiempo, has estado siempre pendiente del campo, de la agricultura, sacando adelante todo con un esfuerzo que solo tú sabes lo que ha costado. Jornadas interminables, sin quejas, sin rendirte.
Y como si eso fuera poco, también has tenido tiempo para tu pueblo. Como Juez de Paz, con responsabilidad, con sentido común y con ese respeto que todo el mundo te tiene. Siempre dispuesto a ayudar, sin pedir nada a cambio.
Siempre pensando en Albendea y en sus vecinos.
Porque si algo te define también, es eso: ayudar. Estar. Cumplir.
No lo has tenido fácil. Perdiste a tu padre siendo muy joven, y junto a tus hermanos y gracias a la abuela Asunción, sacasteis la casa adelante. De ahí viene todo: el sacrificio, la responsabilidad, las ganas de luchar y de no rendirse nunca.
Y gracias a todo eso, nos has sacado adelante a nosotros.
A Lorena y a mí.
Y junto a mamá, Mariví, habéis construido una familia de la que hoy podemos sentirnos muy orgullosos.
Nos has dado ejemplo sin necesidad de palabras. Con hechos. Con trabajo. Con valores.
También has sabido disfrutar a tu manera: con tu Real Madrid, con la caza —donde incluso hoy sigues implicado como presidente de la sociedad, buscando siempre lo mejor para el pueblo— y ahora, en esta nueva etapa, descubriendo otra afición: viajar y conocer mundo, que ya te lo has ganado.
Y ahora sí… ahora toca lo importante.
Toca disfrutar.
De tu mujer.
De tus hijos.
De tu familia.
De tus amigos.
Porque has trabajado como el que más. Has cumplido de sobra.
Y si hoy estamos aquí, es para decirte algo muy sencillo pero muy grande:
Gracias.
Gracias por todo lo que has hecho.
Por todo lo que has aguantado.
Y por todo lo que nos has dado.
Ahora empieza otra etapa… y esta, papá, es para ti.
Disfrútala.
Te lo has ganado.







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